150 Años de Investigaciones de la Smithsonian en América Latina

Durante los últimos 150 años, los científicos del Smithsonian han encontrado un campo fértil para investigaciones y exploraciones en colaboración en América Latina. Expediciones es una ventana abierta los científicos de las Américas.

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Plantas, Animales y Amistades Compartidos

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Mary Agnes Chase Collecting Plants, Brazil Image of dried plant on white background El intercambio de especímenes es indispensable para las investigaciones de botánica: los herbarios canjean especímenes que tienen repetidos por otros que no tienen. Este intercambio internacional se basa en relaciones entabladas por correspondencia y viajes de investigación, que se mantienen durante varias generaciones de botánicos. A principios del siglo XX ya existía un sólido intercambio entre botánicos de la Institución Smithsonian y de América Latina.

En 1924, una intrépida botánica del Herbario Nacional de Estados Unidos partió sola para pasar una temporada trabajando en el este de Brasil. Agnes Chase quería ver ejemplares vivientes de las magníficas hierbas que tenía en el herbarioprensadas entre papeles, recolectar ejemplares de especies desconocidas y, lo más importante, conocer personalmente a los colegas con quienes había mantenido correspondencia durante décadas. Chase había escrito a botánicos de escuelas, jardines botánicos y ministerios de agricultura de toda América Latina.

Mary Agnes Chase, Clarissa Rolfs and Group on Expedition in Brazil

Black and white picture of Bandeira wearing a hat and sitting down

Junto con Doña Maria Bandeira, especialista en musgos del Jardín Botánico de Brasil, Chase tuvo animadas conversaciones y se conectó con otros botánicos. En tren, a lomo de burro y a pie, llegó a la Serra da Garnma y subió al monte Itatiaia, donde encontró una multitud de especímenes nuevos. Aunque le habían advertido que era peligroso que viajara sola por la selva, no se amilanó. Escribió en su diario: "El guía dice que podríamos perder la vida, pero ¿qué es la vida sin las plantas que vinimos a buscar?"

Chase, que decía con frecuencia que las hierbas son el elemento aglutinante de la Tierra, se dedicó con fervor a sus estudios. Igual que la mayoría de los botánicos, estableció extensas redes para intercambiar especímenes con otros herbarios. Cuando Chase comenzó su carrera, había muy pocos especímenes de América Latina en el Herbario Nacional, pero con el tiempo fue formando una gran colección de hierbas latinoamericanas, primero por correspondencia y después con su trabajo sobre el terreno. Los viajes entre el norte y el sur eran frecuentes: Chase viajaba al sur y los botánicos y estudiantes latinoamericanos viajaban al norte para estudiar con ella. Asesoró a varios latinoamericanos que estaban estudiando botánica e hizo arreglos para que pasaran largos períodos en la Institución Smithsonian, y a menudo recibía en su casa a especialistas invitados. Su First Book of Grasses, que fue traducido al español en 1959, mostró a los estudiantes latinoamericanos el asombroso mundo de las plantas que los rodeaba.

Field Notes, Agnes Chase, 1925-1930, Smithsonian Institution Archives

Letter from Dona Maria Bandeira to Agnes Chase, December 12, 1929, Smithsonian Institution Archives

Primer Libro de las Gramineas, Agnes Chase, Caracas, Venezuela, 1959, Smithsonian Institution Libraries

Black and white image of Lucile and William Mann at the Cordoba Zoo in Argentina [Edan-image: id = siris_sic_9004, size = 150, left]Los contactos personales también eran importantes para el intercambio de animales vivos. Cuando se construyó la casa de los reptiles en el Zoológico Nacional en los años veinte, su director, William H. Mann, viajó a América Latina para buscar ejemplares vivos. Su esposa, Lucile, una joven periodista, plasmó las aventuras en un diario cautivante del viaje. Las primeras incursiones de Lucy Mann en los trópicos fueron en la Guayana Británica, donde salió a recoger culebras, lagartijas y ranas con su flamante esposo. Escribe en su diario que, al regresar de un día de trabajo, ambos parecían "un par de vagabundos". En el viaje de vuelta en tren de otra excursión, Lucy se escondió una bolsa de culebras vivas debajo de la falda para no alarmar a los demás pasajeros.

Typed page of Lucile Mann's diary of expedition to Argentina

 

En 1939, los Mann viajaron a Argentina, donde visitaron el zoológico de Córdoba y el de La Plata, y tuvieron largas conversaciones sobre el cuidado y la exhibición de los animales. Lucy Mann quedó maravillada con el Zoológico de Córdoba, que parecía formar parte del paisaje natural.

Typed letter with purple text on a white background, with a stamp Varios búfalos de América del Norte encontraron un nuevo hogar en los trópicos, en tanto que iguanas de las pampas se convirtieron en una atracción novedosa en Washington, D.C. De regreso en Estados Unidos, los Mann presentaron a sus compatriotas, por medio de conferencias y exposiciones, los animales que antes habían visto sólo en libros.

Chase, Bandeira y Mann fueron algunas de las integrantes de un grupo pequeño pero creciente de mujeres que se dedicaron a la investigación científica y a la educación. Tenían una forma especial de entenderse con sus compañeras en el ámbito de las ciencias que trascendía las barreras del idioma y la geografía.